“Los territorios anfibios nos enseñan que la vida está hecha de conexiones: entre el río y sus comunidades, entre la biodiversidad y la cultura, entre los ciclos del agua y los saberes que han pasado de generación en generación. En estos paisajes, los anfibios son testigos silenciosos de la salud de los ecosistemas y nos recuerdan la importancia de cuidar las relaciones que sostienen la vida.”

Un día como hoy, 27 de junio de 1974, nació Juan Carlos Gutiérrez, nuestro Subdirector Científico de la Fundación ALMA, un profesional que ha dedicado su vida a comprender la relación entre las comunidades, la cultura y los ecosistemas que conforman los territorios colombianos.
Antropólogo de la Universidad Nacional de Colombia y especialista en Instrumentos de Ordenamiento Urbano-Regional, Juan Carlos ha orientado su trayectoria hacia la comprensión de los territorios desde una mirada integral, reconociendo que la naturaleza no puede separarse de las historias, conocimientos y formas de vida de las comunidades que la habitan.
Su trabajo se ha construido desde el diálogo entre el conocimiento científico y los saberes locales, entendiendo que los territorios guardan una memoria construida por quienes han vivido y aprendido a relacionarse con estos espacios.
Desde su labor en Fundación Alma, Juan Carlos ha acompañado procesos relacionados con la conservación de la biodiversidad, la restauración ecológica, la gestión de ecosistemas y la gobernanza de los bienes comunes, impulsando una visión donde la protección de la naturaleza se fortalece cuando las comunidades participan activamente en el cuidado de sus territorios.
Uno de los ejes que ha marcado su trabajo es la comprensión de los sistemas acuáticos y los territorios anfibios, espacios donde el agua y la tierra se encuentran y donde se sostiene una gran riqueza natural y cultural. Su participación en procesos relacionados con la pesca artesanal del río Magdalena también ha contribuido a visibilizar estas prácticas como parte del patrimonio cultural, reconociendo los conocimientos de las comunidades pescadoras y su profunda relación con el agua.
Gracias, Juan Carlos, por tu conocimiento, tu liderazgo y por seguir construyendo este camino colectivo.
Su legado sigue vivo en cada ecosistema protegido, en cada comunidad fortalecida y en cada esfuerzo por construir un futuro en equilibrio con la naturaleza.
